La vida de las sevillanas carmen reina, lola benjumea y martina arenas, cambió en el momento que salieron de la universidad de sevilla y, trabajaron dos años en restaurantes distintos. habían hecho cocina y protocolo. y en cuanto ahorraron un poco de dinero esos dos años, pusieron rumbo a san francisco a montar una cafetería de estilo español. allí conocieron a tres trillizos, todos bomberos, gracias al padre de ellos mismos que era su vecino. paul, el trillizo que nació en tercer y último lugar era sensible, pero indeciso como él mismo. le costaba tomar decisiones y se tomaba un tiempo exasperante, le gustaban las chicas, como a todos, pero no era un mujeriego como su hermano joe. era serio en ese sentido. era guapo, era alto, tenía el pelo moreno corto y unos ojos azules matadores. y en cuanto vio a martina, se quedó prendado de esa pequeña española, amiga y vecina de su padre, aunque lo disimuló bien. y salió con ella casi un año maravilloso, pero a trompicones, a veces la llamaba y salía, otras, se iba con los amigos. y eso desesperaba a martina. con los mensajes era igual. le contestaba a lo mejor a los dos días y luego la llamaba como si no hubiese pasado nada y tenían sexo y era encantador. pero martina, que no podía seguir así, le dio un ultimátum… ¿aceptaría?
