¿besarlo? ¿o mejor insultarlo? adèle siempre ha soñado con visitar escocia, ¡pero no en estas condiciones! tener que acudir a un notario por la herencia de un abuelo que nunca has conocido, que el coche te deje tirada bajo la lluvia y que, cuando llegues empapada al hotel, te caigas de bruces delante de un grupo de highlanders buenorros… ¿lo peor de todo? que uno de ellos, fyfe –muy sexy, pero arrogante a más no poder–, le planta un beso al cruzarse por el pasillo esa primera noche. muy a su pesar, se despierta en ella un nuevo y poderoso deseo, y tiene que luchar para no ceder a él. al día siguiente, adèle recibe en herencia la finca de su abuelo, donde viven fyfe y sus amigos. si la vende, ellos lo pierden todo; pero si se la queda, ¡sus propios planes y su vida quedarán patas arriba! no es una decisión que pueda tomar a la ligera, tiene que reflexionar, pero es imposible concentrarse cuando fyfe la confunde, la hace rabiar, la hace querer más, siempre más… ¿estará dispuesta a sucumbir al encanto del highlander?
