Todo final de cuento necesita su hada madrina. desde niña, lili ha soñado con visitar roma, la ciudad donde sus padres se juraron amor eterno. y ahora la oportunidad surge en forma de viaje de trabajo. no es el plan perfecto, y llevar como acompañante a un hombre que parece más un robot que una persona tampoco ayuda a crearse expectativas. pero lili es entusiasta, intuitiva y tiene una capacidad innata para llegar hasta el corazón de las personas. pronto descubre que la soledad es el principal defecto de silva y ella sabe cómo ponerle remedio. ahora lili tiene un objetivo: ayudar a su malhumorado jefe a encontrar el amor. aunque antes tendrá que convencerlo de que todos necesitamos un compañero, y esta será una misión mucho más difícil de lo que había previsto en un principio. refrescante, deliciosa… una novela que habla sobre los nuevos comienzos y la necesidad de mirar más allá de las apariencias.
